| 3 cuotas de $7.633,33 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $22.900,00 |
| 1 cuota de $22.900,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $22.900,00 |
| 3 cuotas de $7.633,33 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $22.900,00 |
| 2 cuotas de $11.450,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $22.900,00 |
| 12 cuotas de $2.965,36 | Total $35.584,31 | |
| 24 cuotas de $2.022,74 | Total $48.545,71 |
| 18 cuotas de $2.301,07 | Total $41.419,23 |
| 12 cuotas de $3.523,55 | Total $42.282,56 |
No sé si a ustedes les pasa, pero hay objetos que veo y automáticamente me llevan a la casa de mi abuela. Este exprimidor fue exactamente eso para mí.
Lo vi y me hizo acordar a esas vitrinas de las casas de las abuelas, llenas de figuritas de cristal, pajaritos y esas cosas delicadísimas que una miraba de chica y no podía entender para qué las guardaban tanto 😂
Tiene ese aire retro, vintage y requete delicado que me encanta. Es de vidrio, con una forma preciosa y ese piquito vertedor que, además de ser práctico, le termina de dar toda la gracia.
Obviamente sirve para exprimir cítricos, pero también es de esos objetos que no hace falta guardar en un cajón. Lo podés dejar a la vista sobre la mesada, junto a otros elementos de vidrio, madera o cerámica y queda divino
Es de esas piezas que elegí porque me parecieron especiales, de esas que tienen algo que va más allá de su función y que, por alguna razón, nos hacen acordar a cosas lindas 🤍
Medidas: 7 × 14 cm
