6 cuotas sin interés y envío GRATIS en compras + $200.000 9 cuotas sin interés y envío GRATIS en compras + $300.000 - 3 cuotas sin interés con débito o crédito sin mínimo de compra 15% OFF por transferencia 6 cuotas sin interés y envío GRATIS en compras + $200.000 9 cuotas sin interés y envío GRATIS en compras + $300.000 - 3 cuotas sin interés con débito o crédito sin mínimo de compra 15% OFF por transferencia 6 cuotas sin interés y envío GRATIS en compras + $200.000 9 cuotas sin interés y envío GRATIS en compras + $300.000 - 3 cuotas sin interés con débito o crédito sin mínimo de compra 15% OFF por transferencia 6 cuotas sin interés y envío GRATIS en compras + $200.000 9 cuotas sin interés y envío GRATIS en compras + $300.000 - 3 cuotas sin interés con débito o crédito sin mínimo de compra 15% OFF por transferencia 6 cuotas sin interés y envío GRATIS en compras + $200.000 9 cuotas sin interés y envío GRATIS en compras + $300.000 - 3 cuotas sin interés con débito o crédito sin mínimo de compra 15% OFF por transferencia
$18.900,00
15% de descuento pagando con transferencia o efectivo
Ver más detalles
Envío gratis superando los $200.000,00
No acumulable con otras promociones
Chico Mediano Grande
¡Agregá este producto y tenés envío gratis!

Hay algo que me pasa con los frascos de cocina: cuando encuentro uno que me gusta, automáticamente empiezo a pensar qué voy a poner adentro.

Porque una puede tener todo guardado en los paquetes originales, perfectamente, pero después ponés harina, azúcar, arroz, pastas, galletitas o lo que sea en un frasco lindo y la cocina cambia completamente.

El Salamanca me encantó por esa mezcla de materiales: vidrio transparente y una tapa de madera de acacia que le da ese toque cálido, natural y medio de cocina de campo que tanto me gusta.

Y además tiene una forma redonda muy sencilla, de esas que quedan bien prácticamente en cualquier cocina. Podés poner varios juntos sobre una repisa o la mesada, combinar los tres tamaños y jugar con las alturas. Y ahí ya no tenés simplemente frascos guardando cosas: tenés un rincón de cocina armado.

La tapa tiene cierre hermético a presión, así que además de quedar preciosa, ayuda a mantener bien guardado lo que pongas adentro.

A mí me gusta especialmente para esas cosas que usamos todo el tiempo y que no tiene ningún sentido esconder: las galletitas, la granola, las pastas, el arroz, el azúcar, las legumbres… incluso para dejar a la vista alguna mezcla casera o esas cosas que una prepara y después quiere tener siempre a mano.

Y los tres tamaños tienen su gracia:

500 ml — chiquito, ideal para cantidades más pequeñas y para esos ingredientes que querés tener a mano sin ocupar demasiado lugar. Mide 11 de alto x 9,5 de ancho.

700 ml — el tamaño intermedio, que para mí es de los más versátiles. Mide 14 × 9,5 cm y queda divino combinado con los otros tamaños.

1000 ml — el grandote, para cuando ya necesitás guardar una buena cantidad de algo. Mide 17,5 × 9,5 cm y tiene una presencia hermosa sobre la mesada.

Los podés comprar por separado o armar un conjunto con los tres tamaños. Y esto último me encanta porque cuando los ves juntos entendés perfectamente por qué una no podía traer solamente uno.

Material: vidrio y madera de acacia
Cierre: tapa hermética a presión
Capacidades: 500 ml, 700 ml y 1000 ml
Medidas:
• 500 ml: 11 x 9,5 cm
• 700 ml: 14 × 9,5 cm
• 1000 ml: 17,5 × 9,5 cm