| 3 cuotas de $4.866,66 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $14.600,00 |
| 1 cuota de $14.600,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $14.600,00 |
| 3 cuotas de $4.866,67 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $14.600,00 |
| 2 cuotas de $7.300,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $14.600,00 |
| 12 cuotas de $1.890,58 | Total $22.686,94 | |
| 24 cuotas de $1.289,61 | Total $30.950,54 |
| 18 cuotas de $1.467,06 | Total $26.407,02 |
| 12 cuotas de $2.246,45 | Total $26.957,44 |
Si llegó la hora de jubilar esos repasadores manchados, agujereados y con alguna quemadura de cuando quedaron demasiado cerca de la hornalla, este que te traigo es una real paquetería 👵🏼
Es un repasador que no parece un repasador. Tiene pinta de pieza heredada, de esas cosas de la abuela que atravesaron los años y, vaya a saber cómo, siguen intactas, impecables y hermosas. Tiene ese aspecto de textil antiguo bien conservado que me encanta.
Mide aproximadamente 42x34 y es mega delicado, con una textura preciosa, un color natural divino y una trama que lo hace completamente diferente a los repasadores que solemos encontrar.
Y hay algo que para mí es un plus enorme: lo podés dejar arriba de la mesa y queda bien. No tiene esa pinta de “dejé el repasador acá porque no sabía dónde ponerlo”. Al contrario, parece una servilleta linda, de esas que hacen que una mesa sencilla se vea un poquito más especial.
Es un producto premium, de esos que apenas lo tocás te das cuenta por la textura y la calidad. Y tiene ese toque requete elegante, sin ser pretencioso.
Particular, delicado, diferente y, sobre todo, una preciosura.
Color: natural.
