| 3 cuotas de $4.400,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $13.200,00 |
| 1 cuota de $13.200,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $13.200,00 |
| 3 cuotas de $4.400,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $13.200,00 |
| 2 cuotas de $6.600,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $13.200,00 |
| 12 cuotas de $1.709,29 | Total $20.511,48 | |
| 24 cuotas de $1.165,95 | Total $27.982,68 |
| 18 cuotas de $1.326,38 | Total $23.874,84 |
| 12 cuotas de $2.031,04 | Total $24.372,48 |
Si vos también alguna vez maldijiste al aire porque se te cayó líquido e intentaste secarlo con un repasador que no secaba absolutamente nada, este ítem no puede faltar en tu cocina 😂
El Nido Soft es de esos que agarrás y ya te das cuenta de que es otra cosa: grueso, pesado, súper absorbente y enorme. Tiene una textura hermosa, bien mullidita, y ese borde rústico con flequitos que le termina de dar ese aspecto natural que tanto me gusta.
Y por el tamaño (60x40 cm aproximadamente), tiene un uso que para mí es un golazo: además de usarlo para secar, podés dejarlo extendido sobre la mesada y apoyar arriba los platos, vasos y utensilios recién lavados para que se vayan secando. Es prácticamente un paño secaplatos 🤎
Viene en una paleta de colores hermosa: arena, tostado, chocolate, natural, cemento, avellana, azul, negro y verde oliva. Tonos fáciles de combinar y de esos que quedan lindos a la vista incluso cuando el repasador está ahí, colgado o apoyado en la cocina.
Es de esos productos que, una vez que los probás, entendés por qué digo que la calidad también está en las cosas de todos los días. 🤎
